Los emplazamientos solitarios y extremos de la mayoría de los faros, acompañados de su singular silueta, hacen que estas señales marítimas hayan sido siempre objeto de admiración por mucha gente. El origen principal de su existencia es la señalización de la costa con el objetivo de evitar naufragios.
Este faro está ubicado en punta Nati, arriba de los acantilados del extremo noroeste de la isla, a 6 km de Ciutadella. Consta de dos edificios de mampostería rectangulares e independientes de una torre de planta hexagonal.
Está situado en la punta del cabo de Cavalleria, el extremo más septentrional de Menorca, a 13,2 km de la población de Es Mercadal. Su torre blanca, de 15 m de altura, está ubicada sobre uno de los acantilados más altos de la isla.
El faro de Favàritx es el primero que se construyó con torre de hormigón en Baleares. Está situado en el extremo noreste de la isla, su torre, blanca y con una banda negra en espiral, le da un aspecto muy personal.
Faro imponente ubicado en el punto más alto de la isla del Aire, un pequeño islote deshabitado, de unas 34 ha, situado a poco más de una milla náutica de punta Prima, el extremo sureste de Menorca.
Esta ruta en kayak comienza en el pequeño pueblo de pescadores de Fornells y recorre toda la bahía, pasando cerca de antiguas salinas en desuso, tranquilas calas solitarias y sus islotes.
El litoral de la zona de esta ruta en kayak está formado por los acantilados calcáreos típicos de la costa sur de Menorca, tan sólo interrumpidos por playas de arena blanca como cala Mitjana y Trebalúger
El faro de Artrutx se encuentra en el cabo del mismo nombre, en el extremo suroeste de Menorca, a 7 km de Ciutadella. Junto con el faro de Capdepera, en Mallorca, marca los extremos del estrecho entre las dos islas.
También llamado faro de Ciutadella, se encuentra en la punta norte de la bocana del puerto de esta población. Tiene una torre de 13 m con franjas verticales negras y blancas.
Está situado en el lado sur de la bocana del puerto de Maó, dentro de las instalaciones militares donde se encuentran los restos del castillo de Sant Felip (s. XVI). Es por eso que su acceso está restringido.